Situación actual
La ballena jorobada saltó a la fama en los años 70 por su canto. El mayor conocimiento de sus relaciones sociales, su capacidad migratoria y la comunicación de las ballenas llevó a la prohibición de la caza comercial de ballenas en 1986.
Su muerte a manos del hombre se limita ahora a colisiones con embarcaciones o enredos accidentales en las redes de pesca. La población ballenera es un indicativo de la salud general de los mares.
Los peces son el único animal salvaje que comen muchas personas, y la visión romántica de lo ilimitado de los océanos ha colapsado las poblaciones marinas. La administración de los recursos pesqueros representa un enorme desafío para la humanidad.