Tierra: Making of: las ballenas jorobadas

El arte de filmar a las ballenas jorobadas

Doug Allan tuvo que ganarse la confianza de una ballena jorobada de 36 t.

La madre era muy protectora con el recién nacido, pero con el tiempo se volvió más confiada. Su ballenato era muy revoltoso, le encantaba dar golpes con la cola en la superficie. No era agresivo, sólo juguetón, pero podía causar graves daños.

Rodaba a un par de metros de la madre. Podía ver su globo ocular y cómo me miraba. Cuando me acerqué y continuó tranquila, sentí que se había establecido una relación de confianza entre nosotros.

No me extraña que la gente diga que un encuentro con una ballena ha cambiado sus vidas. En el ingrávido medio acuático se desenvuelven con un misterio intangible.

Doug Allan
Cinematógrafo