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Elefantes del desierto


En la década de los ochenta, se cazó una gran parte de los 3.000 elefantes que habitaban la región Kunene de Namibia en busca de sus colmillos de marfil. En la actualidad, están aumentando gradualmente en número, pero los animales se disputan el suministro de agua y tierra con las comunidades locales.

Primeras impresiones
A raíz de la prohibición de exportaciones de productos de marfil del año 1989, y el impulso satisfactorio de un enfoque comunitario para la conservación en Namibia, la población de elefantes del desierto ha empezado a aumentar paulatinamente. En la actualidad, los elefantes regresan a zonas que no habían habitado desde hacía 25 años debido a la amenaza de caza.

Algunas comunidades han aceptado el regreso de los elefantes y viven en armonía con la especie en "zonas protegidas". En estas zonas donde se combina la agricultura mixta y la conservación, las comunidades desempeñan un papel activo para la gestión sostenible de la vida salvaje y la obtención de derechos.

¿En qué consiste la amenaza?
La nueva llegada de elefantes supone un conflicto entre los animales y los habitantes de la zona como consecuencia de la escasez de agua. Un elefante puede beber hasta 227 litros de agua al día y llegará a romper las tuberías y bombas para conseguirla. A menos que las comunidades se beneficien directamente de la vida salvaje, éstas perseguirán y acosarán a todo tipo de vida salvaje y exigirán al gobierno su exterminio.
 
¿Qué están haciendo las organizaciones benéficas al respecto?
El nuevo gobierno namibio adoptó un enfoque comunitario para la conservación que entró en vigor en el año 1990. El desarrollo rural integrado y la conservación de la naturaleza permiten mantener una situación de equilibrio entre los elefantes y las comunidades locales.  Por ejemplo, se facilitan ubicaciones, situadas a un kilómetro de distancia de los pueblos, en las que pueden beber los elefantes y, de este modo, facilitar a las comunidades la creación de negocios turísticos que les permitan beneficiarse directamente de la vida salvaje.

"Un elefante puede beber hasta 227 litros de agua al día y llegará a romper las tuberías y bombas para conseguirla".

¿Cómo puedo ayudar?

  • Financie los productos holísticos que promueven el desarrollo y la conservación y que capacitan la vida de los africanos en un entorno salvaje.
  • Adquiera productos de comercio justo. La etiqueta muestra que los productos se han fabricado en condiciones justas y con salarios justos.
  • No malgaste el agua. Reduzca su uso modificando su estilo de vida.


¿Sabía que...?

  • Los elefantes africanos pueden crear una gran variedad de sonidos vocales, como gruñidos, ronroneos, mugidos, silbidos y bramidos.
  • Sorprendentemente, un elefante es un animal muy ágil, capaz de desplazarse por terrenos abruptos, nadar en aguas profundas y mantenerse sobre sus patas traseras con la ayuda de un árbol.
  • La piel del elefante es increíblemente gruesa (hasta 2,5 centímetros en algunas partes) y muy áspera al tacto.  No obstante, es un animal muy sensible.
  • Revolcarse en el barro y arrojarse polvo en el cuerpo con la trompa, permite a los elefantes mantenerse frescos y sin de insectos.
  • Existe constancia de machos de avanzada edad con colmillos que pesan 130 kg. y miden 3,5 metros de largo.
  • Los elefantes utilizan los colmillos principalmente para alimentarse, arrancar la corteza de los árboles y cavar en busca de raíces. También los utilizan como armas en encuentros sociales.
  • Además de sus colmillos, el elefante tiene dientes grandes y chirriantes. Utilizan estos dientes hasta su desgaste. Posteriormente, crece otro en la mandíbula que lo sustituye.
  • Un elefante no puede llegar al suelo con la boca porque su cuello es demasiado corto.  Utiliza la trompa para recoger comida del suelo y de los árboles. Este órgano tan versátil tiene varias funciones, entre las que se incluyen: oler, tocar, beber (la trompa succiona el agua para, a continuación, rociarla en la boca), arrojar polvo y amplificar llamadas. Puede actuar incluso como un esnórquel cuando el elefante nada.
  • Se cree que los elefantes se comunican entre ellos mediante patadas en el suelo y el "sonido" de las pisadas. Los elefantes pueden interpretar leves vibraciones procedentes del suelo.

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